El lugar de Torrevides, despoblado situado en la provincia de Soria, es de esos sitios nombrados o citados en multitud de reseñas en relación a su pertenencia a la institución medieval Comunidad de tierra y villa de Gormaz y al hecho de que se trate ya de un despoblado de la misma. La escasa información disponible sobre Torrevides ha ido pasando y reproduciendose de forma repetitiva de unos autores a otros, fenómeno habitual en Internet, sin realizar mayores averiguaciones.
Ampliamos aquí los datos e información sobre el lugar, el despoblamiento, la atribuida atalaya y su también atribuida presencia en el itinerario cidiano.
EL LUGAR Y EL DESPOBLADO
Torrevides es un lugar, ya despoblado desde el siglo XVIII, situado en la provincia de Soria, en el margen derecho del río Duero y en las proximidades de los municipios de Quintanas de Gormaz y Gormaz, a cuyo término pertenece (41°30’46″N 3°00’05″W).
En el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de ultramar (Pascual Madoz, Tomo XV, 1849) se describe como:
TORRES-VERDES ó TORREVIDES: desp. en la prov. de Soria, part.jud. del Burgo, térm. jurisd. de Quintanas de Gormáz.
El origen de la denominación como Torres-Verdes es desconocida y probablemente errónea pues ya cien años antes, en el las respuestas generales registradas para la Villa de Gormaz y el lugar de Quintanas (de Gormaz) en el Catastro del Marqués de la Ensenada figuran sendas referencias con el nombre de Torrebides:
Lugar de Quintanas: “A la tercera pregunta dicen que el término de este lugar […] confronta […] a poniente términos de dicha villa de Gormaz y el que dicen de Torrebides”.
Villa de Gormaz: “que confronta […] al norte término que llaman de Torrebides propio de esta dicha villa de Gormaz”.
En las referencias como despoblado, Torrevides figura casi siempre asociado a otros dos lugares también despoblados: Fuenterrey y San Cibrián, si bien ninguno de estos parajes tuvieron nunca entidad propia como conformantes originarios de la Comunidad de Villa y Tierra de Gormaz. Pero, aún compartiendo esta característica y habiendo sido seguramente Fuenterrey de más entidad demográfica e histórica (aparece en el Censo de Pecheros de 1528), el proceso de despoblamiento de Torrevides fue posterior.
Hay que decir que San Cipriano de Gormaz (Ecclesiam Sancti Cipriani de Gormaz, según su referencia original en latín) pudiera no tratarse propiamente de un lugar, un despoblado, sino una iglesia o convento de Gormaz con una asignación de derechos diezmales, tempranamente desaparecido (como sucediera con otros tres conventos pertenecientes al pueblo que también se perdieron a lo largo de los siglos: San Salvador, San Sebastián y San Luis).
Según las respuestas generales en el Catastro del Marqués de la Ensenada de 1749 para el lugar de Quintanas (de Gormaz), Fuenterrey ya estaba despoblado en esa fecha, mientras que Torrevides, como hemos visto anteriormente, no parecía estarlo todavía:
Lugar de Quintanas: “[…] a el norte términos del lugar despoblado de Fuente Rey de la jurisdicción de dicha villa de Gormaz y de dicho Bayubas de Abajo”.
En las relaciones geográficas enviadas a Tomás López en 1769 (263), que compondrán su Diccionario Geográfico de España, se hace referencia al ya despoblado de Torrevides:
“el referido Quintanas tiene dos despoblados, el que se llama Fuente Rey dista un quarto (de legua) de él al poniente; y otro Torrevides algo más al norte dista dos quartos, están todos rodeados de monte y tienen al Duero al medio día”.

Otros dos lugares despoblados conocidos, que formaban parte de la jurisdicción religiosa del Archiprestazgo de Gormaz según su descripción histórica, son los denominados San Juan de Adanta y Santa María del Valle. Ambos se encontraban en el término de Fresno, pero probablemente estaban integrados en el territorio de la Tierra de Caracena.
El despoblamiento
Respecto a las causas del despoblamiento, Antonio Rodríguez Silva indica en su ponencia “La situación de los despoblados en las tierras castellano-leonesas durante el siglo XVIII. El caso de los despoblados en la provincia de Ávila“, dentro del Volumen 2 de las Actas del I Congreso de Historia de Castilla y León (Burgos 1983, Junta de Castilla y León), que el paso regular de tropas acabaría provocando su despoblación:
El 3 de enero de 1775 peritos dicen que los lugares de Dornajo, Castillejo, San Roque, Torrevides y Puente Rey se despoblaron a causa de que por ellos transitaban desde San Esteban a Berlanga las tropas que hoy toman la ruta desde San Esteban a Berlanga por esta ciudad y villa de Burgo de ida y vuelta, y que en fuerza de las muchas tropas se había aniquilado tanto esta tierra que muchos lugares se despoblaron y otros quedaron reducidos a suma estrechez, como el de Ladares, que quedó con sólo 5 vecinos habiendo tenido antes más vecindario que el de hoy que se compone de 25. Otros despoblados que hay en el término de esta ciudad son Olmacedo, Torderón, Nava y otros. Osma (Soria), A.H.N., Consejo, leg. 2.286, núm. 4.
En el Censo de Floridablanca de 1787 ya no figura referencia alguna a Torrevides.
Como curiosidad trascribo el contenido publicado por Josemi Lorenzo Arribas en su artículo La tradición oral como fuente insustituible para la intervención en el patrimonmio artístico medieval (El Filandar/O Fiadeiro. Publicación Ibérica de Antropología y Culturas Populares 2012, n.º 19, pp. 61 a 78) donde se ofrece una versión oral respecto a las causas del despoblamiento de Torrevides:
Interesantes, por otra parte, son las informaciones que atañen a leyendas tipificadas que explican la despoblación de un lugar, como la que se recogió en Gormaz, de boca de José Palomar Galán (nacido en 1932), hijo del pueblo, quien cuenta, referente al despoblado de Torrevides, situado al norte del pueblo, a unos dos kilómetros, los porqués del abandono del pueblo y de un convento, achacando la causa de este último a los mosquitos, sustituyendo a las hormigas, tradicionales responsables de este tipo de narración mítica (Pedrosa, 2010):
Me decía mi abuelo Fernando que eran veinticinco mil habitantes, y empezaron a atacar, atacar y atacar las dos ligas y se tuvieron que marchar, qué te parece, en Torrevides (…) Como aquí en la desa que se llama el convento, allí había un convento de frailes, y por los mosquitos me decía mi abuelo Fernando los tuvieron que llevar al convento la Vid, se tuvieron que deshacer de esto y marcharse al convento la Vid, ¡por los mosquitos!
Como dice el autor en otra parte: “Ciertamente, los relatos […] dan lugar a curiosas confusiones y preciosos textos nuevos“.
Sobre el origen del nombre
Este testimonio de la tradición oral lo que sí abre es la vía al esclarecimiento del origen del nombre de Torrevides. Si se confirmara, conforme al relato oral, la existencia de tal “convento la Vid” en las inmediaciones del lugar, el nombre comnpuesto tendría su génesis en un derivado de la combinación de los vocablos “torre” y “vid”, como seguramente no podía ser de otra forma.
Como hemos dicho anteriormente, la transcripción del nombre Torres-Verdes por Madoz en su diccionario es probablemente errónea, pero esta confusión podría venir causada por una incorrecta trascripción del nombre Torres-Vides, más probable.
Integración en la Comunidad de Villa y Tierra de Gormaz
No hay documento histórico que recoja la pertenencia originaria de Torrevides a la Comunidad de Villa y Tierra de Gormaz. Tampoco en la demarcación administrativa de la diócesis de Osma, que se ajusta básicamente a la extensión de los antiguos señoríos sorianos, dentro del Arziprestazgo de Gormaz, se encuentra referencia alguna. Se trataría, por tanto, probablemente, de un asentamiento muy posterior a la creación de la Comunidad y habría sido su situación geográfica, al encontrarse incluido en el término de la Villa de Gormaz, lo que produjera su integración efectiva de hecho y de derecho en la misma.
Los únicos lugares despoblados que recogen los anales históricos incluidos en la demarcación de la también llamada Tierra de Gormaz son Fuente el Rey, San Juan de Adanta y Santa María del Val. Ninguno de los tres, o cuatro si queremos incluir también a Torrevides, se relaciona en el Vecindario del Reino de Castilla de 1646.
A CONSECUENCIA DEL TOPÓNIMO: LA ATALAYA DE TORREVIDES
La toponimia y sus aficionados, unido al efecto diseminador de internet, hacen que se produzcan fenómenos como el que ha sufrido Torrevides a consecuencia de su topónimo. A Torrevides se le ha asociado de forma recurrente con una supuesta torre o atalaya.
La suposición sobre una atalaya en Torrevides
Durante mucho tiempo, y hasta muy recientemente, algunos autores han considerado de forma discrecional que el nombre de Torrevides, suponiendo que se trataba de un topónimo, proviene de la existencia de una antigua torre, torreón o atalaya que, de alguna forma, le daría nombre. Así que Torrevides resulta ser uno de esos lugares a los que se le ha atribuido la presencia de una atalaya sin que se dispusiera ninguna noticia o indicio de que la misma hubiera existido nunca, es decir, publicado sin restos estructurales. A esto contribuyó también la existencia de un paraje próximo que en la cartografía aparece denominado como La Torre, en este caso desplazado unos dos kilómetros al este.
En la web castillosdesoria.com, en entrada todavía disponible creada en 2010, aparece una referencia a Torrevides que indica:
Es importante el legado de fortificaciones que hemos recibido en tierras sorianas de nuestros antepasados. Así, entre castillos, casas fuerte, villas muradas, torres y atalayas podemos encontrar hoy más de 200, además de aquellas de las que hoy sólo queda registro documental.
Torres aisladas y atalayas: […] Otras muchas atalayas se encuentran repartidas por la provincia, como […] Torrevides,[…] algunas de las cuales sólo conservan el topónimo o algunos restos. La provincia está por cierto repleta de topónimos que hacen referencia a torres, atalayas y castillos.
De esta forma, castillosdesoria.com estaba atribuyendo a Torrevides, de forma real o de forma supuesta, que en ese lugar pudiera existir una torre o atalaya o, en otro caso, que el topónimo del lugar indique que pudiera haber existido tal construcción.
De esta supuesta atribución de una atalaya a Torrevides también tenemos un caso dentro del mundo académico. En su tesis doctoral “Materiales de construcción en los castillos de Castilla y León“, Universidad Politécnica de Madrid, 2005, Miguel Fraile Delgado incluye la Atalaya de Torrevides dentro de una relación de torres y atalayas de la provincia de Soria.
Hay que señalar que, dentro de este mismo ámbito, la tesis doctoral “Fundamentos constructivos de las fortificaciones fronterizas entre las corronas de Castilla y Aragón de los siglos XII al XV en la actual provincia de Soria“, de Ignacio Javier Gil Crespo (2013), realiza una catalogación más rigurosa del inventario de fortificaciones en la provincia de Soria que, por supuesto, no la incluye.
Tampoco encontraremos la atalaya de Torrevides en el buscador de la página web de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, castillosdeespaña.es.
Descubrimiento de la atalaya de Torrevides
Pero en el año 2022 se produce una novedad importante: el investigador Isaac Moreno Gallo utilizando la tecnología de procesamiento de modelos digitales del terreno y tratamiento de imágenes LiDAR a partir de fotografías aéreas históricas anuncia que ha descubierto la situación (coordenadas XYZ: 499.893, 4.595.795) de los restos de una atalaya en las inmediaciones de Torrevides.
En su publicación La Defensa Telegráfica de la Frontera Califal del Duero. Diputación Provincial del Soria (2022), Isaac Moreno Gallo da a conocer su descubrimiento indicando:
Atalaya de gran importancia cuyas misión era la de controlar el camino entre Osma y Gormaz, al que visualiza en una gran longitud, a la vez que servir de auxilio y complemento al propio castillo de Gormaz, del que dista poco más de 2 km. Visualiza perfectamente a este castillo, además de a la torre de Aguilera, a la Pedriza de Lodares de Osma, a El Enebral de La Olmeda, al Majano de Villanueva de Gormaz y al Cerro Lomero de El Burgo de Osma. A más de 10 km alcanza a ver la atalaya del cerro de Osma.
Hoy es sólo un amontamiento de piedra muy difícil de localizar, al encontrarse oculto por la vegetación y muy desplazado del lugar donde la toponimia de la cartografía moderna indica su presencia. Ayudados de la cartografía más antigua, de las planimetrías de primeros del siglo XX y de los modelos de elevaciones LiDAR, se ha conseguido encontrar el emplazamiento y confirmarlo posteriormente sobre el terreno.
Se trata de un amontonamiento de piedra de forma circular en lo que pudo ser la base de la atalaya y que ahora está colonizado por tres sabinas. El grueso de las piedras y los materiales debieron ser reutilizados y servir para realizar las construcciones cuyos restos se observan en el despoblado de Torrevides.
TORREVIDES EN EL ITINERARIO CIDIANO
A Torrevides también se le vincula de forma recurrente con el camino del Cid. Hay dos interpretaciones, de muy distinto carácter, que sitúan a Torrevides en el mítico periplo del Cid por tierras sorianas, que lo relacionan con la ruta cidiana.
La primera tiene que ver con la anterior referida suposición, que atribuye la existencia de algún tipo de antigua construcción defensiva en los parajes de Torrevides y su supuesta relación con el topónimo Alcoceba que aparece en el Cantar del Mio Cid.
“Troçieron Alcoçeva”, dice el Cantar [verso 2875], que para R. Menéndez Pidal indica que antes pasaron por Alcoceba que debía encontrarse en los alrededores de Gormaz. Por su parte, Guillermo García Pérez estima que pudiera derivarse del árabe “Al-coeiba”, y que viene a significar fortín, es decir, que sería lo mismo que alcazabilla, castil, castillejo, torrecilla, torreón, cubo, mirón o atalaya, por lo que identifica este topónimo cidiano con el despoblado de Torrevides, sobre el barranco del “Arroyo del Pino”, cerca de Gormaz, a su norte y a unos dos kms. más al este de donde situó Alcoceba Menéndez Pidal.
La segunda tiene que ver con la interpretación de algunos autores (García Pérez y Arias Bonet) basados en la situación de las vías y calzadas romanas de la zona, todavía en uso en época medieval, que deberían haber sido utilizadas en los itinerarios cidianos. Afirman que la ruta del Cid pasaría por las inmediaciones de Torrevides como consecuencia de su ubicación en las proximidades de un importante cruce de calzadas romanas.
Gonzalo Arias Bonet: “He rectificado varias veces el que creo trazado probable de la A27 por tierras del alto Duero, pero creo que la versión que doy en ME 44, págs 18 y sigs, es bastante firme. Viniendo de Soria, la ruta llegaría al despoblado de Torrevides, término de Gormaz, a unos 3 ó 4 km al N de Gormaz, punto en que gira a la derecha para confundirse con la C5 (Vía del Cid). La vía del Cid tampoco pasaría exactamente por Gormaz, sino que seguiría la línea Berlanga-Quintanas de Gormaz-La Olmeda-Alcubilla”.
Guillermo García Pérez, en su obra Las rutas del Cid: “Torrevides está a unos 3/4 de legua al norte de Gormaz, sobre el Barranco de Arroyo del Pino, y en los aledaños del cruce de dos calzadas romanas, más o menos importantes […].
https://youtu.be/2KgL3eITH1E


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