
El retablo de la Piedad con San Roque como donante, conservado en la iglesia parroquial de Santa María Magdalena de La Olmeda (Soria), constituye una obra prácticamente desconocida hasta ahora pero de notable interés dentro de la producción de Diego de Urbina, uno de los pintores más activos y reconocidos en el ámbito castellano durante la segunda mitad del siglo XVI. Vinculado tanto a la devoción local como al contexto artístico de la diócesis de Osma, este artículo permite profundizar en cuestiones relativas a la atribución, datación e iconografía de la obra.
Tabla Piedad con San Roque como donante
En el lateral dentro de la iglesia parroquial de La Olmeda (Soria), a la izquierda del altar, se encuentra la capilla de Gaspar Delgado con forma de arcosolio en el que se aloja un retablo con cuadro mural pintado sobre tabla mostrando una escena de la llamada Lamentación sobre Cristo muerto. Se trata de tabla que representa la Piedad con San Roque como donante (2,10 m. x 1,45 m.), terminada en la parte superior en forma semicircular y atribuida al pintor madrileño Diego de Urbina.
Esta capilla y el altar fueron dotados mediante una capellanía colativa fundada en 1568 por el “cura que fue” de la iglesia de La Olmeda, D. Gaspar Delgado.
Esta escena, que forma parte del ciclo de la Pasión, se intercala entre el Descendimiento de la Cruz y el Santo Entierro y narra el momento en que el cuerpo de Cristo se deposita sobre un sudario o sobre la piedra de la unción y se disponen en torno suyo, prorrumpiendo en lamentos y sollozos, su Madre, San Juan, las santas mujeres, José de Arimatea y Nicodemo.
Está también relacionada con la advocación de la iglesia a Santa María Magdalena al representar una escena con María Magdalena en cuanto figura que los Evangelios afirman que estuvo junto a la cruz en el momento de la muerte de Jesucristo.
Una de las representaciones colectivas de María Magdalena más habituales, junto a las de carácter penitencial, es abrazada al madero donde se halla el Crucificado o formando parte de la comitiva fúnebre. En las imágenes religiosas de todo el mundo los artistas han pintado a María Magdalena junto a María, la Madre de Jesús, cerca de la cruz.
La obra (que ocupa el centro de la pared izquierda) refleja o interpreta la escena narrada en el evangelio de Juan, cap. 19, 38-42: muerto Jesús, José de Arimatea pidió al procurador romano Poncio Pilato autorización para retirar de la cruz el cuerpo del Señor y darle sepultura; fueron también en ese momento Nicodemo y algunas mujeres y discípulos para embalsamar el cuerpo. A pesar de que el Nuevo Testamento no lo describe con detalle, la pintura, y el arte en general lo ha representado una y otra vez.
La tabla representa a todos los personajes de su iconografía, que permite la comprensión de la obra. Como figura principal el cuerpo yacente de Jesús bajado de la cruz, representada por la pieza de madera vertical del fondo. Los clavos ya se han quitado y el cuerpo de Cristo es recibido por los brazos de José de Arimatea. Tal como se describe en los Evangelios, José de Arimatea envuelve el cuerpo de Cristo en un paño blanco de lino impregnado de sustancias aromáticas.
Suelen aparecer en la imaginería personajes femeninos, que pueden interpretarse como representación de las tres Marías o Santas Mujeres (vinculadas iconográficamente a los tarros con perfumes para la preparación del cadáver). “Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena” (Juan 19, 25).
En una posición central la Virgen María sosteniendo el brazo de Jesús en situación próxima a la representación de la Piedad (Habiendo descendido del todo el cuerpo, lo envolvieron desde las rodillas hasta la cintura y lo entregaron a su madre). A su derecha las dos Marías, con el detalle destacado para María Magdalena arrodillada delante de él, con gesto doliente y las manos juntas que recibe sobre su pierna el apoyo del pie de Cristo.
Nicodemo es representado como un viejo con barba en un segundo plano a la izquierda del retablo. En ocasiones, como en este caso, en la iconografía de la crucifixión se caracteriza a Nicodemo en actitud pensativa u orante en lugar de doliente, en una actitud más serena y contenida en medio del dolor de las mujeres.
Ocupando el fondo a la derecha del cuadro se representa la figura de San Juan Evangelista en cuanto apóstol presente, cronista de los hechos y al que Cristo encomienda a su madre durante la crucifixión.
En el ángulo inferior izquierdo, en primer plano y visto parcialmente de espaldas, aparece la figura de un donante identificado con San Roque, representado con las manos juntas en actitud devocional ante el grupo sagrado, frente al cual parece arrodillarse, lo que confiere a la obra un claro carácter votivo.
San Roque es representado con sombrero, túnica, capa y lo que parece ser un bordón en el fondo de la figura(1), al que se añade un nimbo en forma de aro sobre la cabeza.
En la pintura, el nombre del santo aparece indicado mediante un titulus identificativo abreviado(2) (rótulo que identifica a un personaje sagrado dentro de la escena) sobre la cabeza de su figura, un recurso habitual en el arte medieval y renacentista para señalar la identidad de los personajes sagrados. Esta abreviatura hagiográfica, pintada directamente sobre el fondo y no sobre una cartela, permite reconocer a San Roque sin necesidad de atributos iconográficos completos y refuerza su papel como figura devocional y donante simbólico dentro de la escena.
La devoción a San Roque estaba ampliamente extendida en toda la comarca(3) y era reconocido en la época como la de un santo protector contra la peste, enfermedad que asolaba por entonces las tierras de Castilla. En la pintura se manifiesta la devoción a este santo, protector contra la peste, representado simbólicamente como comitente o donante de la obra, una práctica habitual en el renacimiento y el barroco para asegurar su intercesión. De este modo, se articulan en una misma imagen la compasión de la Virgen, la advocación del templo a Santa María Magdalena y la protección de San Roque frente a las epidemias.
Una inscripción situada en la zona inferior derecha del retablo, muy deteriorada y parcialmente ilegible, alude a lo que podría ser el origen tanto de la capilla como de la propia obra. La mención al nombre de Gaspar Delgado, “cura que fue en esta Santa Iglesia”, fundador en 1568 de una capellanía colativa a favor de la iglesia de La Olmeda, sugiere que la capilla y el retablo pudieron ser erigidos y dedicados gracias a los fondos aportados por dicho fundador. Hay que tener en cuenta, además, que este retablo se emplaza en un espacio que ya en registros escritos del siglo XVI aparece denominado, según los casos, como Capilla o Altar de Gaspar Delgado.
ESTE RETABLO Í CAPPA. CON […](4) QADA SEMA
NA FVDO ÍMO EL RO. SOR. GASPAR DELGADO QVRA Q
FVE EN ESTA SA. ILESIA. AN. DE. 157[.]. AÑOS. [.].RV[…](5)
Atribución y datación de la tabla
La atribución y datación de la tabla se fundamentan en la documentación histórica y en el análisis comparativo. La obra se relaciona con Diego de Urbina a partir de las escrituras otorgadas en Madrid los días 22 de marzo de 1567 y 8 de noviembre de 1568, mediante las cuales el pintor concedía poder a su hermano Francisco para cobrar, en su nombre, del mayordomo de la villa de La Olmeda las cantidades adeudadas por la pintura, dorado y estofado del retablo realizado para su iglesia. Estos documentos, junto con la comparación con otras obras atribuidas al artista, permiten atribuir esta a Diego de Urbina y situar cronológicamente la ejecución del conjunto.
Los años de actividad de Diego de Urbina entre 1550 y 1562 en Aranda de Duero y El Burgo de Osma debieron propiciar a largo plazo ulteriores encargos en la diócesis de Osma que, por su entidad, no requirieron su presencia fuera de Madrid, y que se realizarían desde su taller madrileño.
Uno de ellos fue el del retablo para la iglesia de La Olmeda, del que no hay descripción sino un par escrituras dadas en Madrid el 22 de marzo de 1567(6) y el 8 de noviembre de 1568(7) por las que Urbina otorgaba sendos poderes a su hermano Francisco de Ampuero para que en su nombre cobrase de Juan de Cuellar, mayordomo de la iglesia de la villa de La Olmeda, lo que se le debía por la pintura, dorado y estofado de un retablo que había hecho para dicha iglesia.
El retablo al que se refiere no se puede tratar del retablo mayor, que no existe en el modesto templo parroquial de La Olmeda. Sin embargo, Trinidad de Antonio estima que se trataría de la tabla de la Piedad con San Roque como donante, muy deteriorada y con repintes, que se sitúa en la capilla lateral que es altar dotado por el cura párroco del templo, Gaspar Delgado.

Salvador bendiciendo. Diego de Urbina. Catedral de El Burgo de Osma (Soria). Museo.
Para Trinidad de Antonio, el deteriorado estado de conservación de la obra y los numerosos repintes que presenta impiden en gran medida apreciar sus cualidades pictóricas. Sin embargo, algunos modelos, los plegados y la concepción monumental y sobria de las figuras, ordenadas con calculado equilibrio en la composición, están de acuerdo con el estilo que Urbina muestra en otros trabajos más logrados.
Esta afinidad resulta especialmente evidente al compararla con la tabla del Salvador bendiciendo, realizada por Diego de Urbina para la capilla del prior Pedro Sarmiento en la catedral de El Burgo de Osma(8), documentada ya en 1568, en la que se aprecian rasgos comunes como la solidez volumétrica de las figuras, la contención expresiva, el tratamiento amplio y ordenado de los paños y una composición equilibrada y de carácter monumental, elementos que permiten establecer una relación estilística directa entre ambas obras y refuerzan su atribución al mismo autor.
Notas:
(1) El atuendo de peregrino utilizado por san Roque se conoce como sarrochino y se componía de una túnica, capa, esclavina, bordón, cantimplora y zurrón. [LÓPEZ AÑÓN, Eva María (2007): Arte religioso en el Arciprestazgo de Nemancos (A Coruña). Siglos XVII-XX. Tesis doctoral, Universidad de Santiago de Compostela; p. 689].
(2)Titulus abreviado: rótulo que identifica a un personaje sagrado dentro de la escena, recurso habitual en la pintura devocional para señalar al santo representado.
(3) El francés San Roque (de Montpellier) pasó a ser copatrono local de El Burgo de Osma en 1603, compartiendo el patronazgo con el culto milenario a la Virgen del Espino. [ALMAZÁN DE GRACIA, Ángel. El Burgo de Osma y su catedral. 1996].
(4) Deterioro por lo que parece raspado, pudiera ser de forma intencional.
(5) Este retablo y capilla con […] cada semana fundó in memoriam el Reverendo Señor Gaspar Delgado cura que fue en esta Santa Iglesia. Año de 157[.] años. [.].RV[…].
(6) DOCUMENTO 113 (pp. 1346-1347). A.H.P.M. Escribanía de Francisco Martínez. 22 de marzo de 1567. Pº 404. Fol. 450 V.
Poder de 22 de marzo de 1567 que Francisco de Ampuero recibe de su hermano Diego de Urbina para que en su nombre cobre un retablo que éste hizo para la iglesia de la villa de La Olmeda (Soria).
(Folio 450 V.) Para Ampuero
Sepan quantos esta carta de poder vyeren, como yo diego de vrbina, vezino de la noble villa de madrid, otorgo e conozco por esta presente carta, que doy e otorgo todo my poder cumplido e librellenero, quan bastante de derecho se requiere, a uos francisco de anpuero, my hermano, questais presente, especialmente para que por mý y en my nonbre, e para mý, podáis demandar, recaudar, receuir, auer y cobrar de juan de cuéllar, mayordomo de la yglesia de la villa del olmeda, e de otra cualquier persona a cuio cargo sea de lo pagar, e de quien y como con derecho debais, los maravedís que ansí me deuen e yo hé de auer de pintura, dorado y estofado del retablo que para la dicha yglesia é ffecho; y pareçer ante qualesquier juezes eclasyásticos, y nombrar tasador e tasadores por my parte para tasar la obra del dicho retablo y facer la tasación, e la consentir o contradecir como ansí viéredes que conbiene, e hazer çerca dello y en ello lo que yo haría y hazer podría sy fuera presente, hasta la acabar e fenezer.
E para que de lo que ansý en my nonbre rresçibiéredes y cobráredes, podáis dar e otorgar vuestra carta o cartas de pago e finiquito, y balan y sean firmes como si yo mismo las diese y otorgase; y para que sobre la dicha cobrança y sobre otra qualquier cosa a ella anexa y dependiente, si fuere necesario, podáis paresçer y parezcais ante qualquier juezes y justiçias, ansí eclesiásticas como seglares, de qualesquier fuero y juridisçión que sean, y ante ellas, e qualesquer dellas, poner qualesquier demandas, y hazer qualesquier pedimyentos e rrequerimyentos, autos y protestaçiones, y pedir qualesquier execuçiones, entregas, enbargos, prisiones, ventas, tranzes y rremates de bienes; y jurar en my ánima qualesquier juramentos neçesarios, ansý de calunia como decesorio y de verdad dezir; y en efeto hazer y hagáis todas las otras cosas e diligençias judiçiales y estrajudiçiales que conbengan y nesçesarias sean; y lo que yo haría y hazer podría avnque aquí no vaya expresado y sean cosas de calidad que requieran my presencia personal y my especial poder, el quál vos doy para lo questá dicho, y a vuestros sostitutos con libre y general, y no limitada, admynistración; y con sus ynçidençias y dependençias, anexidades y conexidades; y vos relievo y a vuestro sostitutos en forma de derecho. Y para aber por firme este poder, y lo que por virtud dél fuere hecho, obligo a ello my persona y bienes avidos y por aver. Que fue ffecha e otorgada en la dicha villa de madrid a veynte e dos días del mes de marzo, año del señor de myll e quinientos y sesenta y siete años. A lo quál fueron testigos pero ramírez, e joan delgado e joan de castro, estantes en la dicha villa de madrid; y el dicho otorgante, que yo el escriuano yuso escripto doy fée conozco, lo firmó de su nombre en el rregistro.
Passó ante my diego de vrbina
francisco Martínez (Rubricado)
escriuano
(Rubricado)
(7) DOCUMENTO 115 (pp. 1351-1352). A.H.P.M. Escribanía de Francisco Martínez 8 de noviembre de 1568. Pº 405. Fol. 676 R.
Poder de 8 de noviembre de 1568 de Diego de Urbina a su hermano Francisco de Ampuero para que en su nombre cobre lo que se le debe por su trabajo en el retablo de la villa de La Olmeda (Soria).
(Folio 676 R.) Vrbina
Sepan quantos esta carta de poder vieren como yo diego de vrbina, vecino de la nombre villa de Madrid, conozco por esta presente carta que hoy otorgo todo mi poder cumplido e librellenero quan bastabte de derecho se rrequiere, a uso francisco de Ampuero, mi hermano, vecino de la dicha villa, e a quien vuestro poder ouiere y en my nombre costituyéredes, especialmente para que por mý y en mi nombre, e para me podáis rrecaudar rreqeuir y cobrar de la yglesia de la villa de olmeda, e de joan de Cuéllar, su mayordomo, e de otra cualquier persona e personas que por la dicha yglesia o por el dicho mayordomo lo aian de pagar, e de quien con derecho deba pagar los maravedís que pareçiere que la dicha yglesia me deue y tenga que pagar de rresto de los nouenta e cinco mill e seteçientos e quatro maravedís que por obligación que, en mi nombre, se lo otorgaron el dicho joan de cuéllar e alonso fernández, cura de la dicha yglesia, me quedaron debiendo de lo que yo vbe de auer de la pintura, dorado y estofado del rretablo que yo hize para la dicha yglesia, según della paresció presente ante juan rruyiz barranco, escribano de su magestat e de la visita desta villa de Madrid; que rrefiero para que podáys legar e feriar la dicha obligación con qualesquier personas e otras qualesquier cosas; dieron e reçeuieron en vuestro y en mi nonbre otorgar poder en causa propia, lo qual dél cobren comysión de mis açiones rreales, personales, vtiles, e sobre lo que yo mismo haría e hazer podría cerca de lo susodicho, como señor que soy della.
E para que de lo que ansí en my nonbre rresçibiéredes y cobráredes, podáis dar e otorgar vía, carta o cartas de pago e finiquito, y balan y sean firmes como si yo mismo las diese y otorgase. Y para que sobre la dicha cobranza, y sobre otra cualquier cosa a ella anexa y dependiente, si fuera necesario, podáys paresçer y parezcáys ante qualesquier juezes y justiçias, ansí eclesiásticas como seglares, de cualesquier fuero e juridición que sean; y antello, y qualquier dellos, poner qualesquier demandas, y hazer qualesquier pedimientos e rrequerimientos, autos y protestaciones, y pedir qualesquier execuçiones, entregas, embargos, prisiones, ventas, tranzes y rremates de bienes; y jurar en mi ánima qualesquier juramemntos nezesarios, ansi de calunia como lecesorio y de verdad decir; y en efeto hazer y hagáis todas las otras cosas y diligencias judiciales y extrajudiciales, que conbengan y nescesarias sean; y lo que haría y poder hazer podría, aunque aquí no haya espresado y sean cosas de calidad, que rrequieran my presencia personal, y más my espeçial poder, el qual vos doy para lo questá dicha y a vuestros sostitutos con libre y general y no limitada administración, y con sus ynçidençias y dependencias, anexidades y conexidades, y vos rrelieuo y a vuestros sostitutos en forma de derecho. Y para auer por firme este poder, y lo que por virtud dél fuere ffecho, obligo a ello my persona y bienes auidos y por auer. Que fue ffecho y otorgado en la dicha villa de madrid a ocho días del mes de noviembre de mill e quinientos y sesenta y ocho años; a lo que fueron testigos, francisco del Castillo e tomás de la parra, y joan manparras, estantes en la villa; y el otorgante, que yo el escribano yuso escripto, doy fée conozco, lo firmo de su nonbre en el registro desta carta.
diego de vrbina Passó ante mý
(Rubricado) Francisco Martínez
escriuano
(Rubricado)
(8) La tabla, hoy en el museo catedralicio, es obra que define una nueva orientación en la pintura de Urbina, con un sentido veneciano del color, aunque de técnica aún un tanto apurada.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- ANTONIO SÁENZ, Trinidad de. Pintura española del último tercio del siglo XVI en Madrid: Juan Fernández Navarrete, Luis y Carvajal y Diego de Urbina. Tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid, 1987.
- COLLAR DE CÁCERES, Fernando (2010). Diego de Urbina (1516-1595): Pintura y mecenazgo antes de 1570. Anuario del Departamento de Historia y Teoría del Arte, 22, 103-136.
- TORRICO LORENZO, Iván. San Roque, el peregrino Antipestífero de Montpellier. Revista Digital de Iconografía Medieval, vol. IX, nº 18, 2017, pp. 105-116.

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