La Olmeda (Soria). La Atalaya de El Enebral

Explorando la atalaya de El Enebral en La Olmeda (Soria)

La palabra atalaya, procede del árabe “at-taláya”, denominación que usaban para nombrar a los soldados que avanzaban sobre el campo enemigo, para sacar información sobre sus movimientos. Arquitectónicamente, una atalaya, es una torre de vigilancia, en general, estructuralmente aislada, situada en un lugar elevado que permite inspeccionar, especialmente, los movimientos militares de ataque, para poder adecuar la defensa.

Durante el siglo X, el impulso repoblador de los condes castellanos hacia el sur, ocupado por los musulmanes, supuso el establecimiento de una nueva frontera en torno al Duero. La respuesta del Califato será el reforzamiento de los sistemas defensivos mediante la construcción de fortificaciones, adecuándolas a la nueva situación de frontera. Dentro de este dispositivo militar aparecen las atalayas como torres levantadas sobre relieves destacados, comunicadas visualmente, y destinadas a la vigilancia de las rutas y al control directo de los territorios inmediatos, además de enlace entre las fortalezas más importantes.

En las proximidades de la fortaleza de Gormaz se disponen una serie de atalayas con función defensiva, que construyen los musulmanes en lugares de gran visibilidad, destinadas a vigilar y alertar a la fortaleza de posibles ataques, y al tiempo proteger las rutas de ataque musulmanas habituales desde Medinaceli. En el grupo de la ribera del Duero próximas a Gormaz todas se divisan entre sí. Aquí las torres no siguen una disposición lineal, que sería la plasmación de un concepto de «frontera», sino que ocupan un espacio relacionado con el concepto de «marca». Sus diferentes posiciones y sus múltiples perspectivas forman un entramado multidireccional, de manera que el control territorial es más completo. Una de estas atalayas es la de El Enebral en la localidad de La Olmeda (Soria).

A una distancia de 2,5 kms. hacia el sureste de La Olmeda (Soria) se encuentra esta atalaya de origen musulmán, localizada en el paraje llamado El Enebral, en un alto conocido como de Los Aros, en el vértice de una leve colina que controla esta parte del valle del Duero, en un entorno de sabinar y tierras de labranza a una cota de 936 metros (41°32′02″N 3°03′09″O41.533896, -3.052433). Domina desde su posición unas excelentes vistas desde la que podemos divisar la fortaleza califal de Gormaz al este, la atalaya de El Lomero situada en el Burgo de Osma al norte, la de Navapalos al suroeste y finalmente la de la pedriza de El Enebral de Lodares de Osma al noreste (intervisibilidad), que por su situación en mitad de un pinar se encuentra más disimulada.

Construida en el siglo X, en fábrica de mampostería, su aparejo está formado por piedras menudas de sillarejo de caliza, colocadas en hiladas claramente marcadas y exterior enfoscado con mortero de cal. De planta circular y alzado cilíndrico con una altura superior a 9 metros, tiene un diámetro exterior de 5,4 m. y de 2,4 m. en el interior, y una estructura maciza hasta una altura de 1,20 m., con muros de 1,50 m. de espesor en su parte inferior.

Originalmente se encontraba muy deteriorada. El primer piso se hallaba cegado por los escombros hasta la altura de la puerta. De ella, únicamente se conservaba un gran hueco rectangular, habiendo desaparecido las jambas y el dintel monolítico que se perdió por la merma de material en esa parte del perímetro. Quedaban evidencias de haber dispuesto de varios niveles de ocupación. Debido a la pérdida de la cubierta, parte de la estructura baja de sus muros estaba seriamente dañada, faltando gran parte del volumen de los muros y quedando en este punto muy debilitada.

En la actualidad se encuentra restaurada. Se le han incorporado unas escaleras para acceder a su parte superior y se halla en buen estado de conservación, y abierta al público para su visita. En 2014 fue declarada Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento por la Junta de Castilla y León.

Su construcción se caracteriza por ser circular y estar estructurada interiormente en tres niveles. Su base está formada por un zócalo relleno de cantos y tierra que no supera los tres metros de altura. Sobre él se eleva mediante un ligero retranqueo del muro la parte hueca de la estructura. Contenía tres estancias superpuestas. Las dos más altas tendrían un suelo de tablazón de madera sostenido por gruesas vigas transversales. De una planta a otra se pasaría por un hueco abierto en el suelo y en el que apoyaría una escalera de mano, posiblemente la misma utilizada para acceder a la atalaya desde el exterior.

La puerta de acceso está en altura, como en casi todas las construcciones de este tipo, y orientada al sureste, hacia la fortaleza califal de Gormaz. De dos plantas más la baja, como es normal en estas estructuras, su acceso a la parte superior es más complejo por hallarse a varios metros del suelo, casi diez en este caso.

El acceso al interior de la planta baja se realiza a través de una entrada de escasa altura, sin ninguna puerta de cierre, elevada respecto al nivel del suelo exterior, a la que se llega subiendo una estructura metálica de escaleras con barandilla.

Una empinada y dificultosa escalera de madera da acceso al nivel superior a través de un hueco en el techo, que conforma también la estructura del suelo de la primera planta.

  

El suelo del primer piso está formado por una estructura entarimada, sin más contenido ni decoración, desde la que una nueva escalera da acceso al piso superior.  Esta torre fue reutilizada como palomar por lo que en todo el perímetro de ambos niveles conserva los huecos para los nidos, realizados mediante la extracción de piedras del paramento original.

Desde el último piso, que se asoma al exterior a modo de terraza destinada al almenar, se obtiene una magnífica panorámica del territorio circundante.

La torre ha llegado hasta nosotros desmochada, por lo que no tenemos evidencia de la forma en la que se remataba la construcción, aunque parece probable que se coronara por una sucesión de merlones, elementos muy utilizados en los remates de muros de fortificaciones.

https://youtu.be/LipwueMSKes


BONUS

Recorrido por las atalayas en las inmediaciones de El Burgo de Osma, pertenecientes al grupo de la ribera del Duero al oeste de Gormaz.

  


 

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