
El lagar y la pisada de la uva son elementos fundamentales del paisaje cultural del mundo del vino. En los campos sorianos, donde la vid encontró su lugar en un régimen de minifundio, el vino llegó a representar no solo un paisaje, sino también una cultura profundamente arraigada. Este legado también se manifestó en el lugar de La Olmeda (Soria).
Aunque no alcanza el nivel de otras localidades de su entorno, como Vildé o Alcubilla del Marqués, donde aún se conservan restos más numerosos y visibles de bodegas y lagares que evidencian su estrecha relación con la producción de vino, en La Olmeda (Soria) también persisten vestigios que la conectan con una cultura vinícola común desarrollada en todos los pueblos de la zona.
EL LAGAR
El lagar es el recipiente donde se deposita la uva tras la vendimia, en el cual se pisa o prensa, separando el hollejo de la pulpa, para extraer el jugo de la uva o mosto que posteriormente se fermenta para convertir en vino. Por extensión, el término también se utiliza para referirse al edificio donde se lleva a cabo el pisado o se encuentra la prensa.
La palabra “lagar” proviene del latín lacus, que significa “depósito” o “cisterna”. Este término hacía referencia originalmente a un lugar donde se acumulaban líquidos, como agua o vino. Con el tiempo, la palabra evolucionó para designar específicamente el lugar donde se pisa o prensa la uva para extraer el mosto.
En el lagar se realiza la primera actividad del proceso de elaboración del vino, o sea, es el punto de contacto entre la viña y la bodega, entre la uva y el vino, entre lo agrícola y lo industrial. El lagar bien puede representar el primer espacio de transformación cultural del fruto en producto elaborado por el hombre. Continue reading
