
Corría el año 1786 cuando un exjesuita alicantino, exiliado en Italia tras el decreto de expulsión de Carlos III, publicaba en Madrid una novela que pocos recuerdan hoy pero que en su época se convirtió en un fenómeno de ventas sin precedentes: 70.000 ejemplares vendidos, una cifra que ni las obras más populares de nuestros días alcanzarían con facilidad.
Su autor, Pedro Montengón, no es un nombre que suene en las estanterías actuales de literatura española. Y sin embargo, la crítica no ha dudado en compararlo con uno de los pensadores más influyentes de la Ilustración: llegó a ser llamado “el Rousseau español”, y su novela más ambiciosa, Eusebio, ha sido descrita como “el Emilio español”, en clara deuda con el tratado pedagógico del ginebrino.
¿Qué tiene esta historia —la de un niño náufrago criado por cuáqueros en Norteamérica, educado en la virtud estoica y lanzado después a un periplo por Inglaterra, Francia y España— para haber cautivado de tal manera a los lectores del siglo XVIII? ¿Y por qué, pese a su éxito, terminó denunciada ante la Inquisición?
En este artículo repasamos la vida de un autor que vivió el exilio, la reinvención y una segunda expulsión de su propio país, hacemos referencia a las ideas pedagógicas de Eusebio y descubrimos por qué esta novela, hoy prácticamente olvidada, merece un lugar en la historia de la literatura española como puente entre el enciclopedismo ilustrado y las primeras sensibilidades prerrománticas. Continue reading